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CD Internaty: el equipo que aspiraba a todo y acabó sin nada

  • Foto del escritor: Yago Hernández
    Yago Hernández
  • 19 nov 2021
  • 3 Min. de lectura

Miércoles 17 de Noviembre. Era el día del debut, los nervios y la tensión se palpaban en el vestuario, el partido comenzaba a las 10:15 y los jugadores estaban citados media hora antes. Ante ellos un día con tres encuentros cruciales en el que los chicos buscarían la clasificación a la siguiente ronda, grupo difícil y resultado en consecuencia.



El capitán llegaba diez minutos más tarde que el resto, que esperaban en la entrada del polideportivo de la UPV en Leioa. El lugar donde el equipo estaba decidido a empezar a escribir su historia con buen pie. Entraron al vestuario, música para motivarse, adoptaron como himno el famoso "You´ll never walk alone" del Liverpool, lamentablemente acabarían como el equipo inglés en la final de la Champions League de 2018.


Los partidos


En el primer partido el equipo se medía ante la que parecía la cenicienta del grupo: el Marinelak FC. Corría el cronometro y el 0-0 seguía en el marcador, partido muy físico, con muchas dudas en la zaga del Internaty. Había pasado ya el ecuador del encuentro cuando en una acción desafortunada una falta sobre Tudero que el árbitro no pitaría terminaría con un gol a favor del Marinelak. Mazazo duro, tocaba remar y con el tiempo en contra. Con el equipo totalmente volcado en atacar y sin mucha solvencia a la hora de rematar a puerta 3 contras más fueron necesarias para matar el partido a favor del Marinelak. El portero, Dani Knecht, MVP del equipo durante toda la liguilla no pudo remediar la debacle. Suena el silbido final: 4-0, moral por los suelos y obligación de ganar los dos partidos restantes si querían estar en la siguiente ronda.


Sin descanso alguno para el Internaty volvía a sonar el pitido inicial, el equipo estaba bajo de moral y con el físico justo para continuar. Pero rendirse no era una opción, se enfrentaban ante el equipo que apuntaba como favorito del grupo. El Hijos de Dios: un equipo lleno de veteranos y con mucha calidad, que quedaría demostrada durante todo el encuentro. Fueron varias las ocasiones que tuvieron, pero una vez más Dani Knecht se hacía grande para los jugadores rivales y ponía el candado a la portería del Internaty. Fue en ese momento, tras una mala salida del Hijos de Dios que Aitor de Miguel aprovecharía para a trompicones hacer el primero del Internaty. Licencia para soñar.


Con el 1-0 en el marcador el Hijos de Dios seguía arremetiendo contra la portería de Knecht, sin éxito. Fue entonces cuando en un contragolpe de manual, un pase de Diego Arnaiz desde la línea de fondo dejaba totalmente solo a Aitor de Miguel, que empujaba el esférico a placer y batía al portero. El cansancio hacía mella en el Internaty, los minutos se hacían horas y los Hijos de Dios seguían creando ocasiones. En una de estas, una jugada con una pared en la frontal del área y un golpeo al primer toque enviaba el balón al fondo de la red. El marcador estaba 2-1 y parecía que estaba más cerca el empate que otro gol más del Internaty. En otra jugada, los Hijos de Dios ponían el 2-2 en el marcador quedaba poco tiempo y el empate no servía a ninguno de los dos conjuntos.


De pronto una jugada desde atrás llegaba hasta Samuel Valcárcel, que tras dar dos toques dejaba al capitán Yago Hernández en la frontal del área, que, con un movimiento de auténtico 9 logro colocarse el balón hacía la pierna derecha pero el disparo impactaría en un defensa. Tocaba correr hacía atrás y no había fuerzas. Gol en contra: 2-3 y pitido final. Estaban matemáticamente fuera y con el ánimo destrozado.


Con todo ya perdido iba el Internaty a su tercer y último partido y tenían en frente a la Royal Academy. Un equipo que dependía del gol average para su clasificación. El Internaty no propuso mucho, salió a dejar correr el tiempo. El mejor jugador del equipo volvía a ser una vez más Dani Knecht que paraba cada una de las ocasiones que los rivales generaban. Finalmente el partido se decantaría hacía el lado de la Royal Academy, 2-0 y cabizbajos al vestuario. Ducha calentita y a pensar en primavera donde las expectativas están mucho más altas.


A el CD Internaty no se le para con tres malos partidos, este equipo tiene garra coraje y corazón.


 
 
 

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